Cuando la paciencia llega al límite😵, los hijos no escuchan y
se ha repetido la misma orden por quinta vez, sacamos de la manga un as que nos
acompaña, proferir un grito📣 (o varios)
para llamar la atención. Casi todos los padres en el mundo hemos gritado alguna
vez a un hijo, y aunque parezca natural, se ha demostrado que tiene efectos
negativos en el desarrollo de los niños.
Los gritos no educan🚫. Quizá los niños se detengan un momento
al sentir el cambio en tu tono de voz y la euforia, pero no funcionará para
modificar una conducta.
Y mientras escribo esto, lo interiorizo. Porque más de una
vez he gritado a mi hijo, y con conocimiento de causa se de las
consecuencias que dejan los gritos, a un padre que quiere educar de forma
respetuosa. LA CULPA, así es, es la
primera y principal consecuencia, porque nos da vuelta la cabeza, el por qué
grité si sé que no es la forma; y además de ello ya no puedes retroceder el
tiempo, y por más que tratemos de remediarlo con besos y abrazos el daño está
hecho.
Por eso, la principal forma de erradicar esta práctica, es
regulando las emociones🙅 de nosotros como padres, tomar el control, huir si el
caso del momento y volver cuando ya hallamos respirado profundo.
Reconocer lo que estamos sintiendo es fundamental, eso nos
llevará a tomar nuevamente el timón y dialogar. Entender que gritar no hará más
obediente al niño, y por el contrario hará perder por completo el control de la
situación
Es que de hecho, las consecuencias de los gritos en los niños
son mucho peores, puede generar problemas de conducta, discusiones con
compañeros a edades mayores, indebida comunicación con padres u otros pares,
tristeza, depresión, entre otros. Cada vez que se grita a un niño, se enciende
una alarma en su cerebro que le hace pensar que se encuentra en peligro,
aumentando así los niveles de estrés y ansiedad, aumenta el cortisol y empieza la montaña rusa de
emociones.
(https://www.wsj.com/articles/SB10001424127887323623304579055302147114522,
estudio de la University de Pittsburgh).
Y pues bueno, grita es gritar, da lo mismo que le grites a
tus hijos cosas como: siempre es lo mismo, nunca haces caso, eres un vago, no
entiendes lo que digo, o que solo repitas la orden dada, a gritos; pues lo
gritos intimida a los niños y los hace sentir menos. Sumado al hecho de que los
irrespeta y conectaran la idea de: “si mi padre lo hace, le es permitido a
cualquier persona”.😨
¿Cómo te sentirías si te enteras que alguna persona
acostumbra a gritar a tus hijos? Por eso la idea de que debemos tratar a
nuestros hijos como nos gustaría que lo traten los de afuera, debe comenzar a
hacer mella.
Si el niño es respetado en casa, sabrá que no puede esperar
menos de las personas ajenas a su hogar; pero si el niño en casa recibe muy
poco respecto, se acostumbrará a eso también fuera de su hogar.👪
Puede que en casa se grite, porque es una forma heredada de
los padres, o porque sencillamente perdemos los estribos y ya😡, pero cualquiera
sea la razón, debemos empezar ya a desterrar formas de violencia que se han
arraigado en nuestra crianza.🌴
Oye no quiero decir que no grites, o que deben desaparecer por completo, creo que es casi imposible de que suceda, pue somos humanos, a veces estamos cansados😪, no todos los días son iguales, y nuestra capacidad de aguante varía. Pero si debemos minimizar esta anti-conducta, recordar que los niños son eso, niños, que se comportaran como tal y que las expectativas que tengamos de ellos debe depender de la edad que tengan y de la capacidad de comprensión.👦
En muchos hogares🏯 se han normalizado los gritos, no se ve
mal, y ya no se resisten. Pero ojo, será el comportamiento a imitar de los
niños en los diferentes escenarios a lo largo de su vida.
Te pido un favor: gritemos menos a nuestros hijos. Yo me
incluyo en el reto.
Posdata: Si conoces de otros padres que griten--> compartelo!!!
Comentarios
Publicar un comentario